jueves 17 de diciembre de 2009
Eso Quiero.
Contemplo tus ojos y tu sonrisa, sin encontrar otra que se le parezca. Te extraño en mi silencio ciego y odio sin medida tus frágiles pensamientos. Me traslado sublime en mis recuerdos, deseándome de nuevo; ven una vez más a mis brazos y contempla mi sudor helado. Ensangrentada en tus llamas dejándome respirar de ti un par de segundos. Jadear en tu alma y en mis sueños encontrarte.
Eso quiero.
martes 25 de agosto de 2009
Clementina & Miguel
El clic del reloj retumbaba en la habitación.
Decidió levantarse, contemplo el día por su ventana y miró profundamente el cielo.
Se dirigió a tomar una pequeña ducha. Se maquillo, y peino.
Se puso el vestido que tanto le gustaba, con sus zapatos de taco alto, descolgó el abrigo, que Miguel, le había traído de Italia, y se lo puso.
Bajo las escaleras tranquilamente, y camino por el parque.
Miraba los recuerdos de aquellos lugares inolvidables.
Sentía como los años había cambiado el rumbo de su vida.
Y que la ciudad no era la misma, que hace un par de años atrás.
El trabajo, el stress, habían cambiado la forma de mirar a los ojos a las personas.
Clementina sabía para donde la llevaban sus pies.
Era normal para ella llegar al mismo destino todos los días, contemplar el mismo barrio y a las mismas personas, tomar el mismo metro, y buses todos los días. Pensar que los segundos no son iguales a los que recién han pasado.
Se quedo de pie, mirando el cielo en medio de toda la gente.
Y cruzando la calle, estaba él.
Como todos los días, esperándola con un café en su mano izquierda.
Pero hoy en su mano derecha, no se encontraba el diario, sino… que una pequeña cajita.
Clementina cruzó la calle para encontrarse con Miguel.
- ¿te quieres casar conmigo? – pregunto avergonzado.
Pero ella, solo con un beso contesto.
lunes 22 de junio de 2009
Guion Literario. De los ochenta al futuro
| Narrador: | Santiago, martes 15 de julio de 1982, son las 18:42. Una lluvia torrencial golpea la ciudad. Fernando en su casa con sus amigos viendo una película. Mientras su madre pasaba el chancho y ordenaba un poco. |
| Madre: | Permiso chiquillos, levanten los pies. |
| Narrador: | Tocan el timbre, Fernando va a ver quien es, abre la puerta pero no hay nadie, salvo un sobre todo mojado. |
| Fernando: | Mamá… ¿este sobre es para ti? |
| Madre: | No mijito… |
| Narrador: | Fernando toma el sobre lo mira y lo deja en el mesón, la madre lo reta. |
| Madre: | ¡¿Por qué me dejas las cosas encima, cabro e moledera, no ves que estoy haciendo el aseo?! |
| Narrador: | Los amigos de Fernando deciden irse. |
| Josefa: | Oye fer, nosotros nos vamos, como que esta medio denso el ambiente, mejor nos vemos mañana. |
| Mónica: | Si, aparte que el toque ya va a llegar, y nos va a pillar |
| Claudia: | Si fer, chao tía!! (Gritando hacia el interior de la casa), estaba rico el té. |
| Madre: | Chao mijitos, tan poquito tiempo que estuvieron, vengan mas seguidos a compartir con mi Fernandito. |
| Mónica : | No se preocupe, nos vamos por la hora, aparte que la Claudia llamó a su papá para que nos viniera a buscar. |
| Fernando: | Perdón por mi vieja, igual es un poco desubicada, Chao!! (Cerrando la reja de la calle). |
| Narrador: | Fernando llamo a su polola Daniela, mientras lo hacia habría el sobre, en el… un papel arrugado en donde salía una dirección y un numero telefónico. |
| Fernando: | Daniela, me paso algo heavy |
| Daniela | ¿Qué te paso? |
| Fernando: | Llego a la casa un sobre extraño |
| Daniela: | ¿y que tiene de heavy eso? |
| Narrador: | Daniela no le dio mucha importancia, solo quería ir al cine a ver E.T. Al colgar el teléfono, Fernando quedo pensativo y fue a su dormitorio donde encendió la radio y se quedo placidamente dormido. |
| Narrador: | Suena el despertador, son las 07:00 AM. Fernando tiene que levantarse para ir a la universidad, el día amaneció con tormenta, sabia que iba a ser un día difícil. Miro su escritorio y ahí se encontraba el sobre, el tipo de papel y letra eran extraños ya que eran similar al de una maquina de escribir, pero aun así no tenia ninguna semejanza, nunca antes había visto ese tipo de letra. |
| Fernando: | ¿De donde será esta letra? |
| Narrador: | Tomo el papel y lo puso dentro de su bolso. Bajo las escaleras, se metió al baño y se ducho. Luego fue a tomar desayuno con su madre. |
| Madre: | Mijito, tan fuerte que baja esas escaleras, las duchas mas cortas, no ve que en cualquier momento puede llegar la crisis. Cariño… ya hace dos años que falleció Armando Rubio Huidobro, ¿vamos a verlo a la tumba?, acompáñeme, no ve que es mi poeta favorito y hoy se juntaran todas las chiquillas… |
| Narrador: | Después de tomar desayuno Fernando estuvo sentado dando vuelta la cinta de su casette de Aparato Raro, con un lápiz bic. Cuando termino tomo su personal stereo, su bolso y le dio un beso a su madre. |
| Fernando: | Adiós mamá, cuídese, voy en el auto |
| Madre: | Adiós mijito, cuídese y no ande tan rápido, que el piso esta jabonoso, tenga cuidado también con los otros autos, que esta lluvia no tiene cara de parar. |
| Narrador: | Tomo las llaves del auto, dejo la mochila en el asiento del copiloto y se subió, observo la mochila un buen rato, mientras se calentaba el motor del auto, decidido abrió la mochila y ahí estaba el papel. |
| Fernando: | ¿A donde me llevara la incógnita de este papel?... ¿una dirección? (Beauchef 0612, santiago centro) Voy a ir para salir de esta duda que me atormenta. |
| Narrador: | Fernando, decidido en encontrar la dirección que tanto lo atormentaba, decidió ir rápido. Las calles estaban llenas de agua. Él no se había percatado de que sus frenos se habían cortado, al darse cuenta, hace mil maniobras para controlar el auto, se mete a la pista contraria, mira hacia el frente y ve el camión que tocaba su bocina a mil por horas. Los frenos del camión y el impacto que produjo este contra el auto retumbaron en los oídos de la gente que pasaba por el sector. |
| Narrador: | El sonido de los pajaritos cantando, de motores y de mucha gente, despertó a Fernando, que se encontraba durmiendo en una plaza |
| Fernando: | ¿En donde estoy?... ¿yo que no había chocado?, ah! ¿En donde estoy?, esto no se parece a donde vivo, no es mi cuidad... ¿En donde estoy? Señor señor… por favor alguien que me ayude… |
| Narrador: | La gente lo miraba extrañamente, tenia un acento muy raro, pero no le ayudaban, y al contrario, pasaban a su lado y le hacían desprecios. Fernando corrió y corrió para encontrar ese algo que necesitaba saber. En una esquina paro, y se metió las manos en los bolsillos para encontrar algo que lo ayudara a saber en donde estaba. |
| Fernando: | ¿En los bolsillos algo tendré? La dirección! Beauchef 0612, santiago centro. ¿Estará aquí esa misma…? La buscare. |
| Narrador: | Busco toda una tarde la dirección hasta que se encontró frente a frente con ella. Era una casa chiquita, en medio de enormes rascacielos. Golpea la puerta un par de veces y una mano sale detrás de ella. |
| Narrador: | Golpea la puerta un par de veces y una mano sale detrás de ella. |
| Astrid | Entra rápido que nadie te vea. |
| Narrador: | Astrid era una mujer de cabello blanco, bajita y menudita. Una anciana no muy conocida en el barrio, pero con un extraño poder |
| Fernando: | ¿Quién es usted?... ¿sabe en donde estoy? |
| Astrid | Fernando, te estábamos esperando hace muchos años, de hecho estábamos perdiendo las esperanzas de que llegaras. Ahora te estarás haciendo demasiadas preguntas, pero la mayoría de ellas las resolverás mas tarde. Yo soy Astrid la mujer que te ayudara y en estos momentos te encuentras en el año 2080 |
| Fernando: | ¿Queeeeeeeeeeeee? ¿2080? Cien años después … |
| Astrid: | Si ... cien años .., cien años esperándote. Ahora solo te puedo decir que vienes a salvar al planeta, eres la persona que buscábamos, tú tienes una sangre sin contaminar con V2N2M31, y por ende nosotros creamos una creatura en incubación. Su nombre es Emilia, que pronto conocerás. La misión de ustedes es tener a un hijo que mejore la sangre, así radicar completamente el virus, que se aloja en la sangre y este se manifiesta no mostrando las venas, si te fijas toda la población no se le notan. A nosotros que somos seres de luz no tenemos ese virus, somos inmunes a esta enfermedad. |
| Fernando: | ¿Y entonces porque ustedes no crean la nueva especie así como lo llamas, si se supone que ustedes son inmunes a ese virus? |
| Astrid: | Es porque nosotros no nos podemos reproducir como ustedes. ¿Quieres un té? |
| Fernando: | Esta bien… ¿y cuando conoceré a la otra chica? |
| Astrid: | Ten paciencia, ten paciencia muchacho. Todo a su tiempo |
| Narrador: | Caminaron hacia la cocina, se veía muy acogedora, y realmente se parecía a la casa de Fernando. Golpean la puerta y Astrid la abrió lentamente. |
| Astrid: | Menos mal que apareciste Bull, Fernando ya llego del pasado. Y ahora solo nos queda despertar a Emilia, supongo que la traes. |
| Bull: | Si Astrid, la tengo en la nave, ¿te la bajo?.... ¿y hace cuanto llego Fernando? |
| Astrid: | Hace poco. Bájala y déjala en el sótano. |
| Narrador: | Bull, saco a Emilia en su capsula con agua. Bajo con ella por el ascensor hacia el sótano. Le inyecto la hormona vasopresina para que se enamorara de Fernando y así poder consumar su misión. Fernando sintió ruido y le pregunto a Astrid que ocurría |
| Astrid: | Llego el momento de conocer a la mujer que llevara en su vientre a tu progenitor. |
| Narrador: | Bull le puso una chaqueta a Emilia, y fueron a conocer a Fernando. Emilia es una mujer de cuerpo delgado y de tez blanca, con cabello negro y ojos verdes intensos. Al mirarse, quedaron perplejos uno al otro. |
Capitulo 5
| Narrador: | Ha pasado 1 año de la llegada de Fernando al año 2080, Clemente el primogénito que salvaría el mundo estaba a punto de nacer, en el hospital central. Emilia estaba completamente sedada y los doctores sabían del ser que limpiaría la sangre, así que los resguardos y cuidados eran los más seguros. |
| Fernando: | Astrid, estoy nervioso, creo que me desmayare, quiero ver a mi hijo pronto… |
| Astrid: | No seas tan cobarde Fernando, tienes que madurar, has venido por una misión al futuro y estas a punto de cumplirla. |
| Fernando: | ¿Qué se supone que me quieres decir? |
| Astrid: | Que tu hora ha llegado y tienes que regresar a tu tiempo, al que perteneces. |
| Fernando: | Pero Astrid… no me puedes hacer esto, mi hijo y la mujer que amo están aquí ¿no habrá una solución? |
| Astrid: | No Fernando, la única solución a todo esto es que te vayas. Emilia le contara a Clemente, que su padre fue un héroe y que vino al futuro solo para que la humanidad sanara de todos los males. |
| Narrador: | Fernando desanimado, se saco la gargantilla que le colgaba del cuello y se lo entrego a Astrid. |
| Fernando: | Toma Astrid, entrégaselo cuando le cuenten quien fue su padre, dile que lo amare por siempre, igual que Emilia que es la mujer que más amo y amare. ¿Esta bien? |
| Astrid: | Esta bien Fernando pero es hora de partir, acompáñame y volverás a tu vida. Quieras o no. |
| Narrador: | Astrid y Fernando se dirigieron a su casa, para regresarlo devuelta al pasado. En el sótano, Astrid metió a Fernando en una maquina con forma de capsula, que según ella tenia la energía para desintegrarlo en forma física, y lo llevaría a un estado gaseoso, separando las partículas que conforman su anatomía y despertaría en su cama como si nada hubiese pasado. |
| Narrador: | Santiago, jueves 17 de julio de 1982, son las 14:14. El cielo despejado y un sol radiante. El dolor despierta a Fernando en su cama, con cuello ortopédico, la tragedia del choque no fue tan grabe según la madre |
| Madre: | Fernandito despierte ya es tarde. ¿Quiere almorzar? |
| Fernando: | Ahh? ¿Mamá? ¿Qué hora es?... tuve el medio sueño vieja. |
| Madre: | Sipues si esta durmiendo desde ayer que lo trajeron del hospital, ¿como no ha de tener sueños raros? |
| Narrador: | Fernando se levanto como pudo y se dirigió al baño a lavarse la cara y las manos. Se miro en el espejo y la vena que siempre tuvo en la frente no la tenia, se miro las de la muñeca y tampoco … se dio cuenta de que su sueño no fue solamente un sueño, si no que era realidad. Se dirigió a la habitación de su madre, abrió el velador y saco el revolver de su padre. El disparo en la cien corrompe el tranquilo sonido que había en la ciudad. |
jueves 18 de junio de 2009
Mi Princesa Azul
Y por ti podría caminar descalza bajo vidrio roto, podría hacer tantas cosas para que siempre eses conmigo.
Mil palabras hermosas no dichas para un amor increíble, mil sentimientos aun no demostrados para la mujer mas encantadora de mi existencia, no he de arrepentirme de nada ya que tu estas conmigo, no existen miedos ni amarguras. Porque eres mi mujer, eres mi único amor, eres la única que me quiere, la única que me entiende y me comprende.
Hoy he de soñar contigo, he de soñar maravillas en nubes rosas, he de soñar contigo princesa de pequeños cuentos de hadas, he de soñar con la única princesa azul que existe y me roba mis sueños y en ellos me besa como nunca y me ama y me cobija, hasta el final de los finales de nuestras vidas.
martes 9 de junio de 2009
y logro divisar los ojos mas encantadores
de mi vivir.
cartas para un desconocido
Mientras pienso que puedo hacer para mi trabajo, que seria describir mi situación de mis sueños, a lo cual no se me ocurre nadita de nada, y miro los cuadritos chiquitos que tiene esta hoja y siento el aroma de un italiano y comienza a sonar:”naranjita naranjita, porque lloras, porque tengo que llorar, anoche paso mi novia y no me quiso saludar los pañales de mi novia no se lavan con jabón, se lavan con agüita de sangre de mi corazón”. Y llega mi hermano a sacar el pisito de mi teléfono, pienso en ti. Hoy te quería ver, hoy me quería reflejar en tu rostro.
Ya es tarde y no puedo conciliar el sueño, he pensado en ti, pero no se directamente lo que pueda hacer. Me gustas, me fascinas aunque suene claramente Cliché.
Son las 23.37. Mañana a las 08.00 en pie, y pensar que a esa hora ya vas marchando a tu trabajo.
Hoy he llamado a aquel lugar y el sonido de la grabadora de canción de “navidad” me molesta y logro poner el auricular bastante lejos de mis oídos y es tu voz la que me dice: -Hola!?- desde el otro lado. Unas cuantas palabras y no poder lograr verte hasta el viernes. -afuera se escuchan pasos de señoritas interminables- He de aguantarme casi una semana de que no te veo. Esto no tendría que estar ocurriéndome, que es lo mas seguro.
He de hacer mis noches escribiendo estas cartas para un desconocido. Buenas noches.
Mi muñeca me dice que ya he escrito demasiado hoy. Los parpados me avisan que ya es tarde… es hora de dormir.
Señor podré aguantar tantas noches sin tus ojos iluminados por el resplandor de la hermosa luna,¿Cómo se deben de reflejar hoy, que esta luna llena esta?.
