martes, 24 de marzo de 2009

[Bonus]

Terminada la medianoche Osvaldo comenzó a cepillarce los dientes

Se miraba al espejo y se admiraba lo tan bello que es, su teléfono en la pieza del fondo comenzó a sonar, el no le hizo caso omiso porque prefería verse y arreglarse para la tan esperada noche que vendría.

Pensaba ir al motel, primero pasar a buscar a Camila, después irse, pagar una habitación, con el dinero que había juntado para esa noche.

Sonaba desenfrenadamente el celular, pero Osvaldo no le importaba.

De un minuto a otro las luces del edificio se apagaron, Osvaldo no podría segur admirándose, llamo a portería y le comunicaron que el apagón había sido en toda la cuidad... sin nada mas que hacer, agarro su celular y miro quien lo había llamado, y era por cierto, Camila. Le devolvió el llamado pero no contestaba, al mismo instante recibió un mensaje de ella diciéndole que no se podrían juntar porque su abuela estaba agonizando. Osvaldo fracasado, sin luz y sin cita, se sentó en el borde de la cama y por la ventana vio pasar un dinosaurio. Se dijo que era culpa de la imaginación, pero salio a corroborarlo, y claro... Lo era, el dinosaurio le había hachado a perder su noche perfecta.

lunes, 23 de marzo de 2009

[6]

Romina descansaba en su hamaca, tranquilamente pensando que podría ir a tomarse un helado a la foca. Los pajaritos cantaban y producían su sonido tan particular, que no era necesario escuchar otra melodía, los vecinos habían salido de viaje, y el barrio estaba tranquilo, otro que auto molestaba, pero era lo mínimo.

Un grito desenfrenado descoloco a Romina de su descanso de fin de semana, la gente comenzaba a correr, y ella no sabia lo que estaba pasando en el barrio, se levanto, los árboles crujieron, el viento movía las ramas y las hojas caían. El grito de la gente llamaron a los vecinos, Romina salio a ver lo que pasaba, abrió la puerta de madera del jardín, y se encontró cara a cara con una enorme pantera, esta rugió tan fuerte que Romina quedo helada, la pantera la observo, su respiro era demasiado fuerte, Romina tenia las manos quietas, pero la pantera le lamió la mano suavemente que se quedo a su lado por unos momentos. Las campanillas sonaban cuando el viento las hacia mover, todos los espectadores miraban la reacción de la pantera que caminaba tranquila hacia su pronto destino.

[5]

Joan estaba a punto de entrar a la piscina, era su última competencia, para ganar la medalla de oro, solo le faltaba estilo libre. El agua sonaba al chocar contra el borde de la piscina, la gente impaciente. Por el parlante llaman a los ocho competidores, Joan sabia que esta era el todo o el nada, la chicharra hace su sonido respectivo, todos al agua! Los piqueros rompieron el agua e hicieron el sonido de entrar en ella, todos nadaban, y los espectadores gritaban a sus candidatos preferidos, pero estos quedaron perplejos al ver frente ellos que los ocho competidores ya no estaban dentro de la piscina, esta muy calmada como si nada hubiese pasado. El profesor de Joan miro dentro de ella, y no había nada. Todos perplejos al darse cuenta que los ocho competidores ya no estaban y que no aparecían.

Pasaron unos segundos en silencio, solo el murmullo de expectación molestaba. Hasta que una ballena azul apareció dentro de la piscina, lanzando a los ocho competidores fuera del agua, el sonido fue enorme, como si un gigante devolviera toda la comida.

Ahí estaban, pasmados por el acontecimiento.

La ballena hizo su canto y se escondió dentro de la piscina tragándose el agua.

[4]

Pablo caminaba tranquilamente para llegar a su casa, miraba a los perros correr, a la gente que se besaba tan armoniosamente como un signo de paz, los perros ladraban esperando que un gato bajara de un árbol. Pablo miro al cielo y contemplo las maravillosamente exactas que eran las estrellas, pero de un segundo a otro estas comenzaron a moverse rápidamente, ¿era una lluvia de meteoritos?

Pablo saco su celular para grabar lo que estaba pasando, pero solamente era una especie de imaginación porque no ha podido grabar nada.

A los minutos de haber pasado tal suceso, Pablo continúo con su vida normal. Abrió la reja de su casa, una reja ya oxidada con el paso del tiempo, y denuevo contemplo el cielo muy oscuro. Entro a su casa, la puerta estaba abierta, la abuela siempre la dejaba así para que los gatos pudiesen entrar tranquilamente a comer cuando quisieran.

Pablo siempre hacia lo mismo, todos los días, se levantaba a las 7 en punto de la mañana, se duchaba se afeitaba y salía a estudiar, llegaba a las 2 de la tarde, almorzaba e iba donde su polola hasta las 8 de la noche, regresaba a su casa, y pasaba por el parque almagro en donde veía siempre las mismas cosas, entraba a su casa y se iba al patio a fumar tranquilo, mientras contemplaba el cielo ya oscuro con algunas estrellas. Pero este día no fue tan monótono.

Al llegar al patio, se puso el cigarro en la boca, saco el encendedor del bolsillo, el sonido del gas saliendo y quemar el cigarro y que el papel se consumiera lentamente le resultaba magnifico. Se recostó sobre el pasto húmedo, y alcanzo a ver una estrella fugaz, y otra, y otra y otra, las estrellas comenzaban a ponerse rojas y se desvanecían en la atmosfera, Pablo miro con atención, lo que estaba pasando, y de pronto un estallido golpeo el silencio de su casa, se estaba incendiando, corrió para ver de donde había provenido el estallido y se encontró con un meteorito, las llamas se consumían solas sin necesidad de apagarlas, y al instante otro estallido más, y otro, se dio cuenta que eran meteoritos que caían. Llamo a su polola Daniela, para saber si en su casa ocurría lo mismo, pero Daniela no contestaba el teléfono, busco su agenda desesperado, sacudió todos los papeles para encontrar la agenda de su familia, al fin la hayo, mientras cada segundo caían meteoritos. Llamo a toda su familia, y nadie le contestaba. Comenzó a llover tanto que el centímetro de agua caída superaba lo que en veinte años podría llover.

Se encontraba solo, nadie estaba en la tierra, ni un gato, ni un perro ladraba, solo el agua cayendo chocando con los edificios, casas, sonaba.

Pablo recordó ciertas películas de ficción, en donde el protagonista quedaba solo, pero él no quería ese final para el, no lo quería.

[3]

Miranda bajo raudamente las escaleras del metro pensando que llegaría tarde a ver a su amiga Laura, mientras bajaba, un grupo de muchachos desde sus trompetas y saxofones escapaban una linda melodía llamada jazz, al percatarse que estaban ellos, se metió la mano al bolsillo izquierdo del pantalón y de el busco una moneda, al sacar la mano salieron todas expulsadas de el y cayeron al suelo formando una simpática melodía. Un señor la ayudo a recogerlas y se las entrego, entremedio de ellas se encontraba un pequeño papel que Miranda no percato y se las puso en el bolsillo. El metro había arribado y la gente comenzó a salir de los vagones, el sonido de las puertas al golpear contra ellas empezó a sonar rápidamente, la gente paso a llevar al señor y se lo llevo consigo dejando a Miranda sola, viendo como una masa de gente se lo llevaba. De pronto recordó que llegaría tarde para ver a su amiga Laura. Bajo las escaleras, saco de su banano la tarjeta, el sonido del bip al chocar con el lector, marcando $400. Bajo las escaleras y se encontró que Laura no estaba, el sonido de ultratumba que hace el motor del metro y a la vez cortando en viento puso en atención a Miranda para ver si en aquel metro llegaría su intima amiga, el viento que produjo el metro la tranquilizo, y se sentó, las puertas se abrieron, la gente comenzó a salir y su mormullo tan fuerte que ni siquiera se podía escuchar otra cosa mas, las puertas empezaron a sonar, a golpearse contra ellas. Y de pronto todo se quedo en silencio.

[2]

] Charlotte con su vestido largo floreado, camina rápidamente hacia su trabajo, es su primer día. El sonido que emiten el motor de los autos, las bocinas, la gente que va apurada igualmente que ella, hablando sin cesar, y el señor que vende N4N, retuerce la cuidad.

Al llegar a la esquina se encuentra con el que prontamente será su jefe, muy nerviosa corre para alcanzar el semáforo que tintinea con preferencia para ella, se apura para alcanzar a Ian, un empleador que le ayudo a conseguir ese trabajo tan deseado. Pero una cámara abierta le vuela los papeles a presentar, estos vuelan muy altamente sin dejar siquiera Charlotte poder rescatarlos. Llega indignada al edificio sus pasos de derrotada la llevan al ascensor, en el esta Ian y su jefe, ella cabeza abajo entra, se da media vuelta para ocupar su lugar en el. El ascensorista pregunta los números de los pisos. Cinco, siete, ocho, diez, quince, veinte, son los que marca y cada botón su sonido propio, comienza a moverse, y a rechinar ya que es muy viejo. Charlotte recuerda que le da pánico los ascensores, pero prefiere estos que subir veinte pisos y llegar más derrotada que en esos momentos. El ascensor para en numero quince, un raro sonido proveniente de este estremece a las seis personas que están dentro de el. Se ha quedado parado y no funciona, el ascensorista llama a emergencias por un wokitoki, pero nadie le responde. Charlotte estaba nerviosa, sudando. Busca a Ian pero el se había bajado en el piso anterior para tomarse un café. Se sienta en la esquina pero no se percata de que su vestido se engancho en algo. Han pasado quince minutos y el sonido de motor, de maquina empieza a sonar mas fuerte cada vez , entre las ranura de las puertas de ve una luz muy fuerte. Es el signo de esperanza para las seis personas que se encuentran dentro. Una voz grave suena desde afuera, diciendo que esta todo bien y que no se preocupen. Desde adentro unas pinzas enormes golpean fuertemente las puertas, y ran rápido como aparecen estas logran abrir las puertas. Los bomberos comenzaron a sacar a las personas, Charlotte estaba ya consumida por el pánico y el sudor, se levanta y el sonido del vestido rajándose le pone mas mal de humor. El bombero la saca y le sienta. Claramente para ser su primer día de trabajo, ha sido el peor.

[1]

En un departamento, se muestra una mujer sentada sobre la cama con el notebook en sus piernas, el sonido de las teclas al llegar al fondo de ellas llena la habitación, de lejos se escucha el equipo de música que emite en los parlantes las melodías de Charlie Parker. El celular escapa en su pequeño parlante una música que advierte que la están llamando, Ella lo toma, y ve quien es. Es el chico que la dejó plantada, a lo cual ella no quiere saber nada más de él. Deja el notebook a un lado, se recuesta… piensa en él, en lo bien que lo estaban pasando, en lo tan maravillosamente exacto que era. La reproducción de música de Charlie Parker se detiene, en la habitación no se escucha ningún sonido. Desde la calle el sonido de la bocina de un auto la hace salir de transe, sale al balcón, y lo ve a él, con un enorme resplandor, el viento pega en su rostro y hace que su largo cabello vuele. El tiempo se detiene para ella, no se abría imaginado nunca que el estuviera abajo. Entra rápidamente a su departamento, los tacos chocan con el piso que es de madera. Le saca el pestillo a la puerta, esta se abre y se cierra de un portazo. Los tacos suenan demasiado fuertes al bajar por las escaleras de un 5º piso, se escuchan las puertas abrir de las vecinas copuchentas que quieren saber lo que esta pasando y la ven bajar con su vestido púrpura y sus tacones altos, su cabello largo ondulado y castaño resaltan aun más su belleza.

Llega al 1º piso, abre la enorme y pesada puerta de entrada, la deja entreabierta. Lo contempla y le da una cachetada tan enorme que el sonido llega al otro extremo de la cuidad, las palomas salen volando y el sonido de sus alas golpeando el viento se escucha. Él la besa bruscamente, le dice que es la mujer de su vida y que la ama infinitamente, da unos pasos hacia atrás, el sonido de bocinas desperadas rompe la escena, se sienten las ruedas frenando en el asfalto, golpean al muchacho, se siente en el ambiente el romper de los huesos, el auto no se detiene, el muchacho cae desplomado, el grito de pánico de ella llega a enfriar el cuerpo de la gente que estaba presente.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Que es el placer, y en que sentido daña a la apreciacion del fin?

"El placer es una sensación momentánea. El hombre siente placer y "cree" que ha sido feliz pero esta errado, ya que si le mostramos el placer, él no lo va a sentir como tal, no le dará la felicidad que el sujeto busca en ellos.
el placer puede dañar la apreciación del fin, porque como se acaba de comentar, el ser humano confunde ciertos momentos que le entrega el placer con sentirce pleno, pero es eso lo que no debemos llevar a cabo, porque la felicidad no es momentánea, ella perdura en el tiempo como una autorealización y no como un momento que nos entrega el placer mismo."

lunes, 16 de marzo de 2009

ser fuerte me comentaron hoy, sabes? es difícil esto de sentir cosas raras dentro de uno ... es raro sentir que el pensamiento que tenias siempre se transformo en algo que ni siquiera para uno tiene una expoliación. primero se ve todo tan lindo tan hermoso, y después de un momento a otro todo se desploma como si un simple terremoto hubiese pasado, y reanimar los sentimientos .. volver a parcharlos, volver a ser una de nuevo. para que otra persona venga y te destruya algo que te costo tanto construir.
tengo nostalgia... por no saber lo correcto que hay que hacer, lo que hay que preguntar y las respuestas que se tienen que decir, no se donde estoy parada, no se si hablo francés o portugués.
ayudame señor, a resolver todo esto que tengo aquí.

sábado, 14 de marzo de 2009

mientras pienso lo que puedo hacer con esto .. comenzare a escribirle cartas a un desconocido...